PARTICIPA

Tu voz en el diseño de la ESTRATEGIA

La fase de consulta ciudadana permite contrastar, enriquecer y ampliar este diagnóstico inicial, incorporando la voz directa de quienes viven, trabajan o acompañan procesos de envejecimiento en la región.

Talleres Participativos

En el mes de abril se llevaron a cabo talleres presenciales en Badajoz, Don Benito, Mérida, Zafra, Cáceres, Moraleja, Navalmoral de la Mata y Plasencia.

Consulta Online

En este espacio de participación digital, invitamos a la ciudadanía a valorar la herramienta de planificación estratégica Matriz CAME y a definir las actuaciones prioritarias dentro de los cuatro ejes de la ESTRATEGIA .

Primera consulta

Matriz CAME

A continuación, te presentamos la Matriz CAME, una herramienta de planificación estratégica que complementa al análisis DAFO y que permite transformar el diagnóstico en acciones concretas. Sus siglas significan: Corregir debilidades, Afrontar amenazas, Mantener fortalezas y Explotar oportunidades.

La elaboración de esta matriz no surge de manera aislada, sino como resultado de un proceso previo de análisis riguroso y participativo. Parte del diagnóstico inicial, construido a partir del estudio de la normativa vigente, la revisión de marcos teóricos y modelos de referencia, el análisis de datos disponibles y la identificación de tendencias en envejecimiento y cuidados. A este trabajo documental se suma la información obtenida en las entrevistas con personas expertas, profesionales del sector y agentes clave del territorio, cuyas aportaciones han permitido matizar, validar y ampliar la comprensión de la realidad.

Con todas estas aportaciones —diagnóstico técnico, análisis documental y conocimiento experto— se configura esta Matriz, que organiza las decisiones estratégicas en torno a qué puntos requieren ajustes, qué amenazas deben gestionarse, qué logros deben consolidarse y qué oportunidades pueden impulsarse para avanzar hacia un modelo más sólido, realista y alineado con las necesidades de las personas mayores y de quienes trabajan con ellas.

A continuación, se presentan los cuatro parámetros de la Matriz CAME —corregir, afrontar, mantener y explotar— acompañados de las principales cuestiones identificadas durante el diagnóstico previo. Tras revisar estos elementos, podrás compartir tus aportaciones, matices o propuestas en el formulario situado al final de esta sección, contribuyendo así a enriquecer la construcción colectiva de la Estrategia.

  1. Mejorar la coordinación entre los servicios de salud, los servicios sociales y las administraciones, para que trabajen de forma más unida y organizada.

     
  2. Reducir las dificultades con la tecnología, ofreciendo formación sencilla, ayuda práctica y manteniendo también la atención presencial.

     
  3. Hacer que los servicios y programas sean más flexibles, para que se adapten mejor a las distintas personas, lugares y situaciones de vida.

     
  4. Mejorar la información disponible sobre los recursos y su funcionamiento, para saber mejor qué llega a la gente, qué falta y qué resultados se consiguen.

     
  5. Ofrecer una atención más personalizada, teniendo en cuenta las necesidades, preferencias y circunstancias de cada persona.

     
  6. Reforzar el apoyo a las personas cuidadoras, con tiempo de descanso, orientación, formación y apoyo emocional.

     
  7. Tener más en cuenta las dificultades económicas y los problemas para pagar suministros básicos, como la luz o la calefacción, al organizar ayudas y servicios.

     
  8. Actualizar algunos centros y recursos comunitarios, renovando sus actividades, su forma de trabajar y sus usos para responder mejor a las necesidades actuales.

  1. Responder al aumento de personas muy mayores con acciones para prevenir la fragilidad, las caídas, la pérdida de memoria y la dependencia.

     
  2. Hacer frente a la soledad no deseada detectándola a tiempo, ofreciendo acompañamiento y reforzando la vida en comunidad.

     
  3. Responder a la despoblación y al aislamiento en los pueblos con servicios cercanos, transporte adaptado y soluciones que lleguen a más lugares.

     
  4. Luchar contra los prejuicios hacia las personas mayores y contra el trato infantilizador, promoviendo el respeto, el buen trato y una mejor formación de los profesionales.

     
  5. Prevenir que algunas personas queden fuera por no manejar bien la tecnología, ofreciendo ayuda en gestiones, banca y seguridad digital para evitar engaños.

     
  6. Preparar mejor el sistema de cuidados para el futuro, con un modelo que combine apoyo profesional, comunitario y cercano, y que pueda mantenerse en el tiempo.

     
  7. Mejorar la seguridad en la vida diaria adaptando las viviendas, eliminando barreras y previniendo accidentes.

     
  8. Reducir las desigualdades que afectan a las mujeres mayores, sobre todo en situaciones de soledad y dificultades económicas.

  1. Mantener y reforzar los centros de mayores como lugares para participar, aprender, cuidarse y relacionarse con otras personas.

     
  2. Seguir trabajando en colaboración con los ayuntamientos, las diputaciones, AUPEX y las entidades de la comunidad, para que las actuaciones lleguen a todo el territorio.

     
  3. Mantener un trabajo cercano a las personas y a cada municipio, para que las acciones respondan mejor a las necesidades de cada lugar.

     
  4. Mantener y apoyar las redes vecinales, comunitarias y de ayuda mutua, sin que todo dependa solo de los servicios públicos.

     
  5. Continuar con los programas que ya funcionan bien sobre envejecimiento activo, ejercicio físico, estimulación y participación.

     
  6. Mantener las actividades que unen a personas de distintas edades y fortalecen la vida en comunidad.

     
  7. Seguir apoyándose en las normas y planes que ya favorecen el envejecimiento activo y que ayudan a las personas mayores a seguir viviendo en su entorno.

     
  8. Seguir contando con las personas mayores como personas activas, con experiencia y opinión, que deben participar en las decisiones que les afectan.

  1. Aprovechar las políticas sobre envejecimiento y población para dar más apoyo a los municipios con más personas mayores.

     
  2. Aprovechar la red de apoyo que ya existe en la comunidad para prevenir de forma estable la soledad, la fragilidad y la exclusión.

     
  3. Impulsar la colaboración entre los centros de salud, los servicios sociales y la comunidad, para que las personas mayores reciban una atención más completa y cercana.

     
  4. Fomentar el aprendizaje digital para que las personas mayores tengan más autonomía, más seguridad y más posibilidades de participar.

     
  5. Aprovechar nuevas ideas e iniciativas relacionadas con el envejecimiento para crear empleo, nuevos servicios y respuestas útiles en cada territorio.

     
  6. Impulsar viviendas mejor adaptadas, un menor gasto energético y entornos más amigables, para prevenir problemas y mejorar la calidad de vida.

     
  7. Potenciar el voluntariado de las personas mayores y las actividades entre distintas generaciones, para fortalecer los vínculos, el apoyo mutuo y la vida en comunidad.

     
  8. Aprovechar la evaluación y las experiencias que dan buenos resultados para convertirlas en medidas útiles en toda Extremadura.

    Primera consulta

    Propuestas de medidas

    Estos son los 4 ejes principales en los que se va a basar la ESTRATEGIA y os exponemos actuaciones ejemplo. Dinos qué actuaciones crees que se deben tener presentes como parte de la ESTRATEGIA (no se puede realizar más de 3 acciones por eje)

    Eje 1. Gobernanza inteligente, territorio conectado e innovación pública

    De la coordinación interadministrativa a impulsar una gobernanza moderna y conectada:

    Más allá de la coordinación entre administraciones, imprescindible para la optimización de recursos y el máximo beneficio de las personas, con la Estrategia se pretende dar un paso más: impulsar una gobernanza inteligente, donde administraciones, entidades y comunidad trabajen juntas, compartan información útil y tomen decisiones basadas en datos reales y en lo que las personas mayores expresan como importante para su vida.

    • Elaborar planes de acción ajustados a las necesidades reales de cada zona, con estudios periódicos, priorización de territorios más envejecidos o dispersos, presupuesto suficiente, continuidad de programas y criterios de inversión basados en población, vulnerabilidad y necesidades detectadas.
    • Acercar recursos sanitarios, sociales, administrativos, formativos y comunitarios al medio rural; reforzar equipos móviles, profesionales itinerantes y servicios en municipios pequeños; mejorar transporte público, horarios, taxis subvencionados, transporte adaptado y conexiones entre localidades para evitar desplazamientos obligados.
    • Aumentar plazas públicas residenciales y de centros de día, reforzar servicios domiciliarios, lavandería, comida a domicilio, apoyo nocturno y teleasistencia; ubicar recursos cerca de los núcleos urbanos o rurales, mejorar su eficiencia y asegurar que las personas puedan permanecer en su entorno habitual.
    • Eliminar barreras arquitectónicas, mejorar aceras, accesos, espacios públicos y centros; adaptar centros de mayores, residencias, centros ocupacionales y viviendas a perfiles más diversos, frágiles o envejecidos; impulsar pisos tutelados, viviendas compartidas, cohousing y modelos convivenciales no masificados.
    • Crear o consolidar mecanismos de coordinación entre SES, SEPAD, servicios sociales municipales, atención primaria, ayuntamientos, asociaciones, seguridad social y entidades; establecer protocolos comunes, derivaciones ágiles, comisiones sociosanitarias, gestores de caso y acceso compartido a información relevante.
    • Reducir burocracia, acortar tiempos de dependencia, discapacidad y valoración, habilitar ventanilla única, acompañamiento en trámites, lenguaje administrativo claro, atención presencial accesible y canales no exclusivamente digitales para personas mayores y familias.
    • Incrementar ratios y plantillas en centros, servicios a domicilio y programas comunitarios; incorporar perfiles técnicos especializados, mejorar formación en envejecimiento, discapacidad, salud mental, atención centrada en la persona y trato adecuado; estabilizar equipos y valorar el trabajo profesional.
    • Eliminar límites de edad que excluyen de recursos, revisar MADEX y normativa de discapacidad, garantizar continuidad de apoyos tras los 65 años, crear servicios específicos para envejecimiento prematuro, discapacidad intelectual, sensorial o salud mental, y evitar que la edad rompa proyectos de vida.
    • Crear puntos de información accesibles, mapas actualizados de recursos públicos y privados, personal de referencia, campañas preventivas y canales comprensibles para que personas mayores, familias y profesionales conozcan servicios, ayudas, trámites y actividades disponibles.
    • Crear un Observatorio del Envejecimiento, sistemas de información y seguimiento, indicadores sencillos, evaluación periódica de necesidades, calidad y resultados, control de servicios públicos y privados, transparencia de datos y escalado de buenas prácticas.
      Promover experiencias piloto, telemedicina, telerehabilitación, banco de productos de apoyo, nuevos servicios flexibles como Proxi, soluciones en pueblos pequeños, plataformas de coordinación y herramientas digitales que mejoren continuidad, eficiencia y acceso sin sustituir la atención presencial.
    • Incorporar la voluntad de las personas mayores en decisiones, evitar enfoques paternalistas, crear canales de sugerencias, figura de defensor del mayor, protocolos de humanización, respeto a parejas y vínculos en residencias, y reconocimiento de aportaciones de las personas mayores a la sociedad.
    Eje 2. Bienestar integral, autonomía y trayectorias de vida

    De la promoción de la salud y la autonomía a las historias de vida:

    Cada persona mayor tiene su historia, sus preferencias y su manera de vivir. Cada persona es única y, por tanto, su trayectoria vital es fundamental para ofrecer soluciones y apoyos personalizados que acompañen cada etapa y permitan seguir viviendo de la forma que cada persona elija: en casa, en su barrio o en su pueblo.

    Eje 3. Comunidad activa y participación social

    De la “comunidad que cuida” a la comunidad de apoyos:

    La comunidad está para conectar, acompañar y sostener relaciones. Por eso hablamos de comunidad activa y apoyos: redes vecinales, relaciones intergeneracionales, participación, tecnología cercana… todo lo que permita que las personas mayores sigan formando parte de su entorno y mantengan vínculos significativos.

    Eje 4. Derechos, participación estructurada, inclusión y dimensión económica para una vida digna.

    De la participación formal a la participación que influye:

    La estrategia debe apostar por una participación significativa que no solo favorezca que las personas mayores “opinen” en espacios concretos o reuniones puntuales, sino que formen parte de las decisiones que afectan a su vida en cualquier ámbito: transporte, urbanismo, vivienda, digitalización, servicios locales, cultura o movilidad. Cualquier decisión pública —sea del nivel que sea— tiene impacto en su día a día, por eso es esencial que puedan opinar, decidir y ser escuchadas de forma transversal. Este eje pone el foco en eliminar barreras, combatir el edadismo y asegurar que la información sea clara, accesible y comprensible para todas las personas.

      Dinos qué actuaciones crees que se deben tener presentes (máximo 3 por eje):