PARTICIPA

Talleres presenciales

En el marco de la fase de consulta ciudadana de la Estrategia Extremeña de Envejecimiento y Longevidad, se celebraron distintos talleres participativos con el objetivo de recoger aportaciones, perspectivas y propuestas de la ciudadanía y de los agentes del territorio.

Estos encuentros permitieron compartir el diagnóstico elaborado durante la fase inicial del proceso y generar espacios de diálogo orientados a construir una Estrategia útil, participativa y adaptada a los desafíos y oportunidades del envejecimiento y la longevidad en Extremadura.

Con el fin de facilitar la participación en todo el territorio, se desarrollaron ocho talleres presenciales en diferentes municipios de las provincias de Badajoz y Cáceres durante el mes de abril.

Badajoz

Don Benito

Mérida

Zafra

Cáceres

Moraleja

Plasencia

Medidas propuestas en los talleres presenciales

Eje 1. Gobernanza inteligente, territorio conectado e innovación pública
  • Elaborar planes de acción ajustados a las necesidades reales de cada zona, con estudios periódicos, priorización de territorios más envejecidos o dispersos, presupuesto suficiente, continuidad de programas y criterios de inversión basados en población, vulnerabilidad y necesidades detectadas.
  • Acercar recursos sanitarios, sociales, administrativos, formativos y comunitarios al medio rural; reforzar equipos móviles, profesionales itinerantes y servicios en municipios pequeños; mejorar transporte público, horarios, taxis subvencionados, transporte adaptado y conexiones entre localidades para evitar desplazamientos obligados.
  • Aumentar plazas públicas residenciales y de centros de día, reforzar servicios domiciliarios, lavandería, comida a domicilio, apoyo nocturno y teleasistencia; ubicar recursos cerca de los núcleos urbanos o rurales, mejorar su eficiencia y asegurar que las personas puedan permanecer en su entorno habitual.
  • Eliminar barreras arquitectónicas, mejorar aceras, accesos, espacios públicos y centros; adaptar centros de mayores, residencias, centros ocupacionales y culturales a criterios de accesibilidad universal y diseño para todas las edades.
  • Crear o consolidar mecanismos de coordinación entre SES, SEPAD, servicios sociales municipales, atención primaria, ayuntamientos, asociaciones, seguridad social y entidades del tercer sector para una atención integrada y sin duplicidades.
  • Reducir burocracia, acortar tiempos de dependencia, discapacidad y valoración, habilitar ventanilla única, acompañamiento en trámites, lenguaje administrativo claro y procedimientos digitales accesibles.
  • Incrementar ratios y plantillas en centros, servicios a domicilio y equipos de atención primaria; mejorar condiciones laborales, formación continua y reconocimiento de los profesionales de cuidados y servicios sociales.
  • Impulsar innovación social, tecnológica y urbana; fomentar I+D aplicado al envejecimiento, crear laboratorios de innovación, estudiar modelos de referencia y desarrollar iniciativas de envejecimiento en el lugar con apoyo comunitario.
Eje 2. Bienestar integral, autonomía y trayectorias de vida
  • Aplicar programas de fragilidad, caídas, deterioro cognitivo, cronicidad y dependencia; anticipar deterioros, ampliar edad de prevención, realizar cribados, seguimiento comunitario y vigilancia de signos de riesgo para actuar antes de la institucionalización.
  • Reforzar El Ejercicio Te Cuida, pilates, senderismo, gimnasia y actividad física adaptada; aumentar técnicos, plazas y profesionales del deporte; adaptar gimnasios y centros, implantar receta deportiva y garantizar oferta pública continuada en todos los territorios.
  • Impulsar campañas, talleres y programas de educación para la salud, nutrición, alimentación saludable, respiración, relajación, salud sensorial y prevención de riesgos; usar centros de mayores y comunidad como espacios de promoción de salud física, cognitiva y emocional.
  • Crear recursos específicos de salud mental, psicogeriatría, demencias y deterioro cognitivo; incorporar apoyo psicológico, mindfulness, acompañamiento emocional, reducción del estigma, unidades específicas y entidades especializadas para atender necesidades actualmente insuficientemente cubiertas.
  • Acompañar jubilación, cambios funcionales, dependencia, soledad, viudedad o reformulación vital; diseñar programas personalizados con la persona y su red, respetar preferencias, intimidad, autonomía, capacidad de decisión y acceso a recursos según necesidades, no solo edad.
  • Priorizar atención domiciliaria, asistencia personal, teleasistencia moderna, ayudas en el hogar, servicios de proximidad, residencia en casa, cuidados personalizados y compatibilidad entre dependencia, discapacidad y recursos comunitarios para retrasar o evitar institucionalización.
  • Asegurar continuidad entre domicilio, centros de día, residencias, atención primaria, salud y servicios sociales; especializar recursos, mantener programas existentes, aumentar dotación del SEPAD, reforzar cuidados centrados en la persona y colaboración con tercer sector especializado.
  • Financiar adaptaciones de vivienda, accesibilidad física y cognitiva, eliminación de barreras, viviendas supervisadas, tuteladas o compartidas, entornos seguros y recursos comunitarios de apoyo para vivir con autonomía el mayor tiempo posible.
  • Crear oficinas de ayuda tecnológica, facilitar dispositivos, teleasistencia avanzada, tecnologías de intervención personalizada, bases de datos compartidas y herramientas que mejoren autonomía, seguimiento y comunicación, siempre con apoyos adecuados a las capacidades de cada persona.
  • Incorporar fisioterapia, terapia ocupacional, psicología, educación social, nutrición, gerontología, educadores físico-deportivos y personal cuidador preparado; formar a profesionales y familias en fragilidad, discapacidad, salud mental, envejecimiento y cuidados.
  • Detectar situaciones de soledad, crear redes de acompañamiento, clubes, voluntariado, actividades grupales, comunidades inclusivas y seguimiento personalizado para reducir aislamiento, depresión y pérdida de autonomía.
  • Incluir formación y medidas frente a delitos telemáticos, estafas, protección de datos, seguridad en la calle, acompañamiento ante riesgos y control de situaciones que afectan a la confianza, autonomía y bienestar de las personas mayores.
Eje 3. Comunidad activa y participación social
  • Reforzar estos espacios como infraestructuras sociales abiertas, accesibles, climatizadas y equipadas, con cafetería, peluquería, servicios, refugio climático, programación estable y función de encuentro, prevención, acompañamiento y cuidado.
  • Aumentar talleres, viajes, clubes de lectura, cine, musicoterapia, memoria, actividades deportivas, medioambientales, tecnológicas y culturales; adaptar horarios, contenidos y metodologías a nuevos perfiles, perspectiva de género, diversidad y necesidades reales de cada población.
  • Crear espacios, jornadas, proyectos educativos y programas de mentoría intergeneracional donde jóvenes y mayores convivan, se apoyen, transmitan oficios, experiencias y valores, y reduzcan estereotipos entre generaciones.
  • Potenciar voluntariado formado, bolsas de apoyo, Cruz Roja, universidad y asociaciones para acompañar a personas solas, hospitalizadas o con dificultades; cubrir tiempos vacíos y apoyar gestiones, paseos, compras, salidas y actividades.
  • Fortalecer asociaciones, mancomunidades, comunidades de vecinos, entidades y redes solidarias; crear mapas visuales de recursos comunitarios, mejorar coordinación local y promover proyectos comunes que integren recursos sociales en la comunidad.
  • Crear programas de soledad no deseada en cada población, evaluar soledad y depresión, captar personas vulnerables, derivarlas a entornos seguros, promover reuniones semanales, vínculos con asociaciones y relaciones intergeneracionales.
  • Priorizar atención en el domicilio y entorno, comidas a domicilio, teleasistencia avanzada, supervisión de cuidadores, formación, respiro y acompañamiento especializado, ajustando residencias y servicios a necesidades reales y dignidad del cuidado.
  • Facilitar que las personas mayores participen en ayuntamientos, redes locales, asociaciones, centros y decisiones comunitarias; formar para participar, evitar que la jubilación suponga retirada social y reconocer nuevos roles de apoyo entre iguales.
  • Incorporar integradores sociales, terapeutas ocupacionales, personal de acompañamiento y equipos comunitarios; mejorar formación de quienes trabajan en centros y residencias, estabilidad laboral y competencias en diversidad, discapacidad y envejecimiento.
  • Garantizar que las personas con discapacidad, deterioro cognitivo, salud mental o diversidad sexual y de género accedan a recursos comunitarios generalistas con apoyos, accesibilidad cognitiva, formación obligatoria y sensibilidad a necesidades específicas.
  • Reforzar accesibilidad en comunidades de vecinos, espacios cívicos y centros; revisar planes de evacuación, normas de convivencia, climatización, equipamiento y condiciones materiales para evitar aislamiento y facilitar participación cotidiana.
  • Crear informativos sencillos, mapas de recursos, comunicación local y canales accesibles para que personas mayores, profesionales y familias conozcan actividades, servicios, asociaciones, programas de acompañamiento y oportunidades de participación.
Eje 4. Derechos, participación significativa e inclusión para una vida digna
  • Garantizar acceso a internet, wifi, ordenadores, dispositivos, apps sencillas y talleres semanales de competencias digitales en centros y domicilios; formar también a profesionales y modernizar centros para que la digitalización sea inclusiva.
  • Evitar que la digitalización excluya: asegurar atención personalizada en administraciones, bancos, seguridad social y servicios, oficinas móviles, personal de apoyo, soporte técnico real y alternativas no digitales para trámites obligatorios.
  • Simplificar información, formularios y procedimientos; usar lenguaje inclusivo, materiales de lectura fácil, comunicación accesible y asociaciones, universidades populares o centros como mediadores para acercar derechos, servicios y ayudas.
  • Desarrollar campañas continuadas contra el edadismo, charlas, talleres y formación profesional; eliminar discriminación sanitaria, social o territorial por cumplir 65 años y adecuar la oferta pública a demandas reales, no a estereotipos.
  • Reforzar derechos de personas mayores, especialmente en dependencia, discapacidad o vulnerabilidad; garantizar buen trato, denuncia de maltrato o marginación, derecho a muerte digna, protección jurídica e información continuada sobre derechos.
  • Potenciar consejos de mayores municipales y regionales, presencia en comisiones y administraciones, participación organizada en políticas públicas, procesos de consulta accesibles y espacios de deliberación con retorno e impacto real.
  • Revisar pensiones, especialmente no contributivas y viudedad; garantizar accesibilidad económica a centros de día, residencias, transporte, servicios y actividades; ampliar subvenciones, bonos sociales/culturales, ayudas de vivienda y productos de apoyo.
  • Fomentar actividades culturales atractivas, transporte gratuito o asequible, bonos, mesas redondas, plan de lectura, participación en centros y servicios gratuitos o asequibles que favorezcan vida digna, vínculos y ciudadanía activa.
  • Aplicar accesibilidad física, cognitiva, sensorial y digital de forma transversal; incluir a personas con discapacidad en actividades lúdicas, envejecimiento activo y servicios comunitarios como derecho, con apoyos y formación específica.
  • Pasar de modelos inestables de subvención a fórmulas más estables, profesionalizar asociaciones como agentes de información y acompañamiento, y financiar programas que sostienen participación, inclusión y derechos.
  • Garantizar que los derechos no dependan del territorio, comunidad autónoma, dispersión geográfica o disponibilidad de recursos locales; incorporar enfoque intergeneracional en políticas públicas y medidas de inclusión.
  • Desarrollar aplicaciones sencillas, soportes técnicos y canales de consulta sobre servicios de Extremadura, con acompañamiento presencial, accesibilidad y orientación práctica para resolver dudas y demandas de las personas mayores.